El dirigente agropecuario José Alberto Báeza afirmó que los productores y propietarios de maquinarias agrícolas de San Juan llegaron a un acuerdo con el Gobierno para recibir en un plazo de 15 días el pago de los recursos que se les adeuda, luego de una jornada de protestas que incluyó el bloqueo de calles y la detención de dirigentes.
Báez explicó que, durante las negociaciones, la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, envió al dirigente político Modesto Guzmán como representante para buscar una salida al conflicto.
Según relató durante una entrevista en el programa Impacto Mañanero, que se transmite por Radio Enriquillo 93.7 FM, en Barahona, Guzmán llamó al presidente de la República, Luis Abinader, mientras se desarrollaban las conversaciones con los productores.
“Llegamos a un acuerdo de que nos van a pagar en quince días a todos los productores”, afirmó Báez.
El dirigente agropecuario advirtió que, si el compromiso no se cumple dentro del plazo acordado, los productores retomarán “la misma ruta crítica” de protestas que habían iniciado para exigir el pago y que provocó la paralización del tráfico vehicular en la vecina provincia sureña de San Juan.
Persisten las dudas sobre el cumplimiento
A pesar del acuerdo, Báez reconoció que entre los productores persiste el escepticismo, debido a que anteriormente habían recibido compromisos que no se concretaron.
Explicó que la decisión de levantar la protesta estuvo relacionada, fundamentalmente, con la necesidad de evitar que la situación terminara en hechos lamentables.
Según Báez, durante la jornada de protesta había personas dispuestas a continuar en las calles, incluso bajo condiciones extremas.
El dirigente dijo que los representantes del sector optaron por aceptar la negociación porque existía preocupación de que pudiera ocurrir “una desgracia”, debido al nivel de tensión alcanzado durante la protesta.
Liberan a dirigentes tras acuerdo
Báez confirmó que los dirigentes agropecuarios que habían sido detenidos durante las protestas fueron puestos en libertad tras la llegada de Modesto Guzmán y el desarrollo de las negociaciones.
Explicó que, aunque existían actuaciones policiales relacionadas con la ocupación de las vías públicas, finalmente se acordó levantar el paro y procurar que no se presentaran cargos contra los dirigentes.
Advierten impacto sobre la próxima cosecha
Más allá del conflicto por el pago de la deuda, Báez manifestó preocupación por las consecuencias que la falta de recursos puede generar en la próxima cosecha de habichuelas, uno de los principales cultivos del valle de San Juan.
Aseguró que el retraso en los pagos ha dejado descapitalizados a productores y propietarios de maquinarias, precisamente cuando deben preparar las tierras para el nuevo ciclo agrícola.
“Eso tiene un impacto terrible. Se ha parado el dinamismo económico de San Juan”, afirmó.
El dirigente explicó que existe un plazo límite para la siembra de habichuelas y que, de acuerdo con las condiciones actuales, el sector enfrenta dificultades para disponer de semillas y preparar los terrenos.
“Al cinco de diciembre deben estar todas sembradas”, señaló Báez al referirse al calendario que, según explicó, deben cumplir los productores.
Báez ofreció una de las cifras que reflejan la magnitud del problema. Dijo que tradicionalmente en San Juan se sembraban alrededor de 180 mil tareas de habichuelas, pero proyectó que este año podrían sembrarse menos de 50 mil tareas si no se produce una respuesta efectiva.
“Yo no creo que se siembren 50 mil tareas esta temporada de siembra”, sostuvo.
El dirigente atribuyó esta situación, entre otros factores, a la falta de semillas y a la ausencia del programa de roturación gratuita de terrenos, que calificó como un importante incentivo para los pequeños productores.
Según explicó, preparar una parcela requiere varias pasadas de maquinaria agrícola, lo que representa un costo considerable para agricultores de escasos recursos.
Báez defendió el programa de preparación gratuita de terrenos como una herramienta de apoyo directo a los pequeños productores.
“Cuando nosotros les preparábamos la tierra gratis y se les conseguía la habichuela, eso era una gran ayuda. Eso era un señor subsidio que nosotros dábamos”, afirmó.
Explicó que muchos agricultores deben recurrir a préstamos informales para financiar la preparación de sus terrenos y otros costos de producción, lo que reduce considerablemente sus posibilidades de obtener beneficios al finalizar la cosecha.
A esto se suma, según dijo, el aumento de los costos de producción provocado por el encarecimiento de los combustibles, que también repercute directamente en el precio de la preparación de las tierras.
Báez sostuvo que el costo de roturación de una tarea de tierra habría aumentado aproximadamente 30 %, situación que dificulta todavía más que los productores puedan asumir por cuenta propia la preparación de sus parcelas.
Un acuerdo bajo presión
El dirigente agropecuario insistió en que el acuerdo alcanzado con el Gobierno permitió poner fin momentáneamente a la protesta, pero dejó claro que el sector estará vigilante frente al cumplimiento del compromiso.
“Él se comprometió, volvió a dar la cara con nosotros, que, en quince días, y si en quince días no nos pagan, volvemos a la misma ruta”, afirmó al referirse al compromiso transmitido por Modesto Guzmán.
Mientras transcurre ese plazo, los productores deberán enfrentar la presión de preparar sus tierras y conseguir los insumos necesarios para una cosecha cuyo calendario agrícola avanza rápidamente.
Para Báez, el cumplimiento del acuerdo no solo representa el pago de una deuda acumulada, sino también una condición para evitar que la crisis económica de los productores termine afectando la producción de habichuelas y el dinamismo económico del valle de San Juan.



